El sector de la aviación en España se ha tomado muy en serio los objetivos de cero emisiones planteados por la Unión Europea y está dispuesta a liderar la hoja de ruta marcada. El consorcio Clean Aviation, formado por iniciativas comunes públicas y privadas reunió a por primera vez a sus miembros para presentar a su nueva presidenta, Rosalinde van der Vlies, directora del programa Clean Planet de la Comisión Europea como presidenta, y a Sabine Klauke, directora Tecnológica de Airbus como copresidenta.
El acontecimiento sirvió para reunir a las 27 empresas fundadoras y los 12 miembros asociados cuya misión es impulsar la investigación de base tecnológica para conseguir que la industria de la aviación logre la descarbonización total en 2050. Y entre estas empresas fundadoras destaca la presencia de 3 corporaciones españolas que formarán parte del ambicioso plan de desarrollo. Se trata de Aernova, Aciturri e ITP Aero, a las que hay que sumar Solvay y Tecnalia como empresas asociadas
Aernnova se dedica al diseño y fabricación de aeroestructuras como alas, estabilizadores y fuselajes, tanto en metal como composites, para los principales OEMs. Fundada en 1986, ha sido proveedor de fabricantes del sector aeronáticos tan importantes como McDonnel Douglas, Bombardier o Airbus, además de firmar contratos para la fabricación de componentes para aeronaves militares.
Acirruti es también una empresa de diseño y fabricación de componentes aeronáuticos fundada en 1977 con más de 1.400 empleados. Entre sus clientes destacan firmas como Boeing, Airbus o Embraerr. Por su parte, ITP Aero es una empresa española líder global en motores y componentes aeronáuticos que opera como entidad corporativa dentro del grupo Rolls-Royce, fundada en 1989 en Vizcaya.
Las tres empresas formarán parte del programa de investigación e innovación “más ambicioso del mundo” para un sector de la aviación sostenible que contribuyendo al Green Deal de la Unión Europa y a la Estrategia Industrial de la Unión Europea, según han indicado sus propios promotores.
El programa apostará por un eje de desarrollo donde se incluye arquitecturas y arquitecturas aeronáuticas ultraeficientes, así como tecnologías disruptivas para los aviones propulsados por hidrógeno.
En su camino hacia las emisiones cero, el programa se ha marcado 2 grandes hitos. Por una parte se marcan el ciclo 2030-2035 para la entrada en servicio de operaciones propulsadas por combustibles sostenibles y de bajas emisiones gracias a los programas de desarrollo e investigación del consorcio. Y conseguir en 2050 una aviación sin emisiones gracias a tecnologías futuras ya maduradas junto y al despliegue de combustibles de aviación sostenibles y energías alternativas.
España cuenta actualmente con varias iniciativas de investigación en el desarrollo de la aviación sostenible, como el reciente anuncio del Centro de Desarrollo de Cero Emisiones en España es el tercer ZEDC de Airbus.





