Parece que la llegada de la primavera no ha traído buenas noticias a Ryanair en España. La Audiencia Nacional emitió hace unos días una sentencia por la que declara que los contratos laborales de más de 400 de sus tripulantes de cabina de pasajeros suponen una “cesión ilegal” de trabajadores. El fallo se basa en la interpretación de irregularidades en los mecanismos de contratación de estos auxiliares de vuelo, que Ryanair realizaba a través de la prestación de los servicios de agencias externas especializadas. Las azafatas y auxiliares de vuelo afectados no estaban contratadas directamente por la aerolínea, sino que eran trabajadores subcontratados pertenecientes a empresas externas como Crewlink y Workforce.
Fueron los sindicatos Unión Sindical Obrera (USO) y el Sindicato de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Líneas Aéreas (Sitcpla) los que interpusieron la demanda. Su argumento, ratificado por la sentencia, era que el régimen disciplinario de los tripulantes de cabina contratados directamente por Ryanair y el que afectaba a los cedidos por las subcontratas son prácticamente idénticos. También las dinámicas laborales eran iguales en cuanto a la gestión de las rutas, los protocolos desenvueltos en los servicios y las guías de trabajo a las que debían acogerse.
Nuevo panorama para los tripulantes de cabina de pasajeros subcontratados
Sobre estas bases, la Audiencia Nacional ha reconocido el derecho de los tripulantes de cabina de pasajeros cedidos por las agencias a solicitar su condición de trabajadores de Ryanair. De este punto se derivan implicaciones de largo alcance, ya que pasarían a disfrutar de unas condiciones laborales equiparables a las de los empleados contratados directamente por la aerolínea, incluyendo el sueldo. La diferencia salarial, según estimaciones de USO, es de entre un 40 y un 60 por ciento, en detrimento de los auxiliares subcontratados. De esta manera se abre un nuevo panorama para los trabajadores, que podrán forzar su contratación directa en Ryanair.
El sindicato USO ha mostrado su satisfacción con la sentencia y ha subrayado que el modelo de de negocio de Ryanair era “ilegal” desde el año 2004, cuando establecieron la dinámica de cesión de trabajadores a través de agencias. También han calificado de “fraudulenta” la trayectoria “exitosa” de la compañía e inciden en el hecho de que, gracias a este modelo de contratación, han competido en el mercado “abaratando costes”.
Por su parte, desde Sitcpla han querido mostrar su confianza en que los casos de tripulantes de cabina que todavía siguen a la espera de valoración por los tribunales se resuelvan de manera “favorable”. Para ellos, esta sería la manera de crear una “base legal robusta” que normalice las relaciones laborales dentro de Ryanair.
Lo que parece claro es que la sentencia tendrá consecuencias en el seno de la compañía, a la espera de ver cuál será su verdadero alcance. La decisión de la Audiencia Nacional afecta directamente a la política de recursos humanos de la empresa en España, así como a su estrategia financiera y operativa. El sector permanece atento a los próximos movimientos de la aerolínea irlandesa.





