La industria de la aviación sigue sumando nuevas noticias positivas. Los dos principales fabricantes aeronáuticos, la norteamericana Boeing y la europea Airbus, han anunciado beneficios en el primer semestre de 2021. Tras un 2020 desastroso por la paralización generada en el sector a raíz de la crisis del COVID, los dos gigantes de la aviación han vuelto a dar resultados positivos, impulsados por los nuevos pedidos de diferentes compañías aéreas que se han propuesto dejar atrás cuanto antes la recesión desencadenada por la pandemia. Las aerolíneas han aprovechado el actual contexto en los principales países del mundo, donde la vacunación avanza y la demanda turística parece querer imponerse a la situación sanitaria, para actualizar sus flotas, al igual que hace con las plantillas de pilotos y tripulantes de cabina de pasajeros.
Airbus cerró el pasado año con una pérdidas de casi 2.000 millones de euros en un momento de plena incertidumbre, cuando los procesos de vacunación de los países más adelantados no estaba aun trazado. En este contexto, la multinacional aeronáutica europea se vio obligada a tomar medidas que permitieran reducir los costes temporalmente. Con esta inercia conservadora encararon el primer semestre de 2021, periodo en el que entregaron 297 aviones, 101 más que en el mismo periodo del año anterior.
Esta coyuntura le ha servido para obtener unos beneficios de 2.231 millones de euros y de incrementar sus ingresos en un 30%, pasando de pasando de 18.948 millones de euros a 24.637 millones. La empresa espera seguir creciendo durante el segundo semestre del año y sus previsiones son las de alcanzar las 600 aeronaves comerciales entregadas a final de año.
Esta estimación se va viendo consolidada con pedidos como el de la aerolínea Condor, superviviente de la quiebra de Thomas Cook, que comunicado su intención de convertir el Airbus A330-900 en su nuevo avión de gran capacidad y para el largo radio en sustitución del 767 de Boeing con el que opera en la actualidad.
Boeing también inicia el camino de la recuperación
Al otro lado del Atlántico el principal competidor de Airbus se suma a los beneficios. El fabricante nortamericano Boeing declaró unas pérdidas de más de 3.000 millones de dólares en 2020. Al igual que Airbus, y como no podía ser de otra manera, la pandemia mundial castigó duramente sus operaciones, lo que se tradujo en unas severas pérdidas.
Pero el paulatino restablecimiento de los vuelos en todo el mundo también ha traído nuevos pedidos a Boeing, que en el segundo trimestre de 2021 ha conseguido recuperar beneficios ganando 755 millones de dólares, dejando su balance positivo de 2021 en 402 millones. La división comercial de la compañía ha recibido pedidos para 200 nuevas aeronaves, ingresando así 6.000 millones de dólares.
Algunas compañías con músculo financiero están empezando a renovar sus flotas con el fin de mejorar el servicio y experiencia de los pasajeros a la vez que optimizan costes de combustible y alinean sus operaciones con los objetivos de la agenda internacional en materia de sostenibilidad. La aviación sigue dando pasos hacia una recuperación en operatividad y empleabilidad.





